sábado, 15 de agosto de 2009

Logo del Bicentenario


El Bicentenario y las comparaciones peligrosas


Ana María Shúa

Escritora

Lo obvio es, en primer lugar, la comparación. El Centenario versus lo que podemos esperar para el 2010. Los famososfestejos del Centenario recaen con todo su peso sobre nuestra nostálgica argentinidad. Lo obvio, lo argentino, esel tango, es decir, el lamento, la conciencia del tiempo perdido, la idealización del pasado. Edad de oro, ille temporeen que Argentina era el granero del mundo, rivalizaba con Estados Unidos en cuanto su influencia internacional,trabajadores de todas partes inmigraban hacia esta meca del bienestar y la bonanza, que era nada menos que laquinta economía mundial.Y sin embargo, entre tanta exhibición de riqueza, en ese clima de triunfo y derroche, y sobre todo en medio de esacasi ilimitada confianza en el futuro, en Argentina se incubaban los virus que pronto se convertirían en enfermedad.Buenos Aires empezaba a ser ya lo que André Malraux llamaría unos años después la capital de un imperioinexistente. El fraude, la corrupción, la decisión profundamente equivocada de optar por una economía pastoril, elelitismo de las clases dominantes, todo estaba allí, presente, latente.A continuación, el deterioro de los términos de intercambio. A continuación, la crisis del ’30. A continuación, apenasveinte años después, la primera y después tan repetida interrupción democrática, la revolución de Uriburu queinauguraba lo que hoy llamamos la Década Infame.Dentro de dos años el país cumplirá sus primeros jóvenes doscientos años. Y a pesar de esa juventud, ha sufridoya lo suficiente como para que todo sea más dudoso, menos festivo, más cínico, más experimentado. Dosguerras mundiales y una actualidad pantanosa nos reubican frente a la realidad de un mundo siempre inesperado.Los argentinos miramos el futuro con duro escepticismo: para bien y para mal ya no somos aquellosprovincianos que se fascinaban con la presencia de la Infanta de España. Sabemos que el mundo entero es unimprevisible tembladeral.Aprendimos a fuerza de golpes. Ahora sabemos que, con todos sus defectos, la democracia es el mejor de los sistemasposibles. No somos la quinta economía mundial sino, en volumen, la número treinta. Pero ahora tenemosconciencia de que la calidad de vida de nuestros ciudadanos es más importante que el volumen de la economía. Yen términos de calidad de vida, nuestro país sigue estando en primer lugar en América Latina. (Según datos de unapublicación tan poco pro argentina como la revista internacional The Economist).Por supuesto, los argentinos estamos profundamente disconformes. Y eso es bueno. Queremos más y mejor. Que el Bicentenario nos encuentre en la tarea de lograrlo.

La Gazeta de Buenos Ayres, testimonio de nuestra historia



"El pueblo tiene derecho a saber la conducta de sus representantes, y el honor de éstos se interesa en que todos conozcan la execración con quien miran aquellas reservas y misterios inventados por el poder para cubrir sus delitos. (...) Para logro de tan justos deseos ha resuelto la Junta que salga a la luz un nuevo periódico semanal con el título de Gazeta de Buenos Aires (...) (Moreno, M, Gazeta de Buenos Ayres, 7 de Junio de 1810)
La Gazeta de Buenos Ayres fue el primer periódico de la etapa independentista argentina bajo a dirección de Mariano Moreno. En su homenaje se ha instituido en nuestro país el día 7 de junio como "Día del Periodista".
Fundado por Mariano Moreno por indicación expresa de la Junta, a 13 días de su instalación como gobierno lanzó la primera edición. Se constituyó en el órgano de prensa de la Junta para difundir información oficial, noticias exteriores y locales y los argumentos de los revolucionarios.
Contó con destacados redactores como Mariano Moreno (primer director y editor), Manuel Belgrano, Juan José Castelli, Bernardo de Monteagudo, Pazos Silva y Julián Alvarez, entre otros, y se editó hasta 1821. Durante esos 10 años se publicaron 541 números ordinarios y 240 extraordinarios y suplementos, que fueron reflejando las líneas que se imponían en el gobierno fruto de los sucesivos vaivenes políticos.
José Pablo Feinmann, filósofo y escritor argentino, reflexiona sobre la publicación : Es un proyecto de Mariano Moreno, de un hombre que sabe que toda revolución debe estar unida al concepto de propaganda, entendiéndolo como el propósito de los revolucionarios de explicar al pueblo sus fines, los modos y los medios para conseguirlos, quiénes son sus enemigos y quiénes sus aliados. También: qué hay que hacer para estar con la revolución y qué para no estar con ella, es decir, en contra. De esta forma, en Moreno, la revolución se une con el periodismo, entendido el periodismo como propaganda y manipulación.
Más de un siglo después de su creación, en homenaje a este primer medio de prensa con ideas patriáticas y a su fundador, se establece el Día del Periodista en el Primer Congreso Nacional de Periodistas celebrado en la Ciudad de Córdoba en el año 1938, en recuerdo de un día 7 de junio de 1810 cuando apareció el primer ejemplar.
A casi dos siglos de su fundación, las nuevas tecnologías y en particular Internet, ponen a nuestro alcance la colección de la Gazeta y de otras publicaciones que nacieron en nuestro país brindándonos la posiblidad de acercarnos y profundizar en el conocimiento de nuestra historia.

Las primeras pautas culturales del estado de derecho.

Moreno fue un escritor de enjundia que impuso un estilo, que repercutió e hizo escuela, destacándose entre sus pares de América.
No podemos ocuparnos aquí sobre los otros asuntos fundamentales que abordó el prócer en la GAZETA con profunda versación, y que tuvieron estado público por primera vez en las provincias del Plata, como son los temas relativos al Congreso Constituyente convocado en Buenos Aires, la sanción de una Constitución, la forma de gobierno, la división y equilibrio de los poderes del Estado, el origen popular de la soberanía y de la sanción de las leyes, y los derechos y deberes de las personas y de los magistrados.
Solo cabe puntualizar, que al plantear Moreno esos temas inéditos hasta entonces, llevó al debate cotidiano en el pensamiento doctrinario, en la prensa, en los comentarios, en las relaciones sociales, y en general en el quehacer político y cultural del país, las ideas en torno a esos aspectos liminares de la modernidad comenzando desde entonces el arduo y laborioso camino hacia la concreción del ESTADO DE DERECHO, con todas las salvaguardas y garantías, objetivo para construir una nación con real proyección nacional e internacional.
Concordantemente, en su artículo sobre la LIBERTAD DE ESCRIBIR, publicado en la GAZETA del 21/06/1810, se vuelve a insistir sobre esas cuestiones fundamentales.
La acción a desarrollar era ardua. Lo señaló a menudo el prócer: "ESTA OBRA ES IMPOSIBLE EN PUEBLOS QUE HAN NACIDO EN LA ESCLAVITUD MIENTRAS NO SE LOS SAQUE DE LA IGNORANCIA DE SUS PROPIOS DERECHOS EN QUE HAN VIVIDO"; acotando seguidamente: "EN VANO SE PROVOCARAN CONGRESOS '" SI LOS PUEBLOS NO SE ILUSTRAN, SINO SE VULGARIZAN SUS DERECHOS ... SERA TAL VEZ NUESTRA SUERTE MUDAR DE TIRANOS SIN DESTRUIRLA TlRANIA". (PROLOGO al "Contrato Social").
Queda puesto de resalto, si bien brevemente, que esta ingente labor de Moreno, incito a sus compatriotas a que se comprometieran públicamente, pronunciándose sobre cuestiones vitales ala sociedad, alentando a los literatos a abandonar la privacidad en que habían vegetado durante el régimen de la colonia.
Es decir, se tendió a liberar el espíritu crítico, a fin de que la palabra impresa con nuevos planteos, tuviera real virtualidad en el común de las gentes, contribuyendo a la ilustración general única base para el progreso de las instituciones que se iban perfilando.
Es que solo propiciando la libre circulación de ideas y de libros, podían encontrarse los incentivos para que los habitantes del Plata, se acercaran paulatinamente a las Fuentes de la cultura, y con ello al diálogo y al aprendizaje enriquecedor de la personalidad, y con cabal conocimiento de causas, discernir juiciosamente sobre los asuntos de interés individual y colectivo.

La apertura hacia nuevos valores culturales ideológicos y político


Moreno tuvo la convicción de que se iniciaba una nueva época. La señaló como una "FELIX REVOLUCION EN LAS IDEAS". (PROLOGO ala traducción e impresión del "Contrato Social" de Rousseau).
No obstante fue consciente de los peligros que acechaban con las nuevas miras que se iban forjan­ do. Pero no se arredro ni los ocultó. Allí esta la GAZETA con esa clásica sentencia que constituye una rotunda definición: "PREFIERO UNA LIBERTAD PELIGROSA A UNA SERVIDUMBRE TRANQUILA" (10/11/1810, N° 22).
Para defenderla con responsabilidad, insto a sus compatriotas a aprender por si mismos sus derechos, a fin de evitar que "UNA CADENA DE LA MAS PESADA ESCLAVITUD LOS SORPRENDIERA EN EL MOMENTO DE FESTEJAR SU NACIENTE LIBERTAD". (GAZETA, del 1°/11/1810, N° 22).
Coadyuvando a esta renovación ideológica, impulso a los estudiosos que tenían conocimientos sobre derecho publico a escribir sobre esas materias, toda vez que su silencio seria pernicioso a la causa que se iniciaba. (GAZETA EXTR. del 6/1111810).
Moreno dio testimonio de que la divulgación doctrinaria que realizaba, eran los primeros sillares que públicamente se echaban en el Plata, remarcando reiteradamente "LA ABSOLUTA IGNORANCIA DEL DERECHO PUBLICO EN QUE HEMOS VIVIDO". (GAZETAS EXTRS. del 13/11/1810 y del 15/ 10/1810).
Y además que esos principios no debían continuar por más tiempo reservados a 10 o 12 literatos, que sin riesgo de sus vidas no han podido hacerlos salir de sus estudios privados. (PROLOGO al "Contrato Social", de Rousseau).

”LA ICONOGRAFÍA DE LA REVOLUCIÓN DE MAYO POSTERIOR A 1930”


El imaginario político, social y cultural de la Argentina desde el arte,
la literatura y los medios de comunicación 1930-1969.
Lic. María Inés Rodríguez Aguilar (Museo Roca)Lic. Miguel Ruffo. (Jefe Área de Investigación del Museo Histórico Nacional).

La mayor y más relevante manifestación de la iconografía de la Revolución deMayo se produjo hacia la época del Centenario; manifestaciones de múltiples vertientesque se pueden inscribir dentro del febril programa monumental, iconográfico yeditorial, dispuesto por la Ley 6286 de l909, concebido con el objetivo de avalar ycelebrar a la genealogía de la Nación en los sucesos de Mayo, en un paisaje cívicomoralde rituales escolares y celebraciones multitudinarias .1Dentro de este contexto, en los decenios siguientes, se continuaron produciendopinturas, grabados y dibujos vinculados dichos acontecimientos, los que construyeron apartir de estas primarias y fundantes producciones una iconografía modélica, aúnvigente.En una primera etapa de fuerte historicismo nacionalista, este repertorio modélicoincluyo la producción y circulación de imágenes de diversos géneros y soportestécnicos, alcanzando una dimensión de difícil evaluación, pero compartiendo ciertaspremisas:las imágenes, leídas como texto reconstruirán la dimensión del acontecimiento,al ser revestidas del sentido histórico asignado, y ofrecerán la posibilidad de serinterpretado por múltiples comunidades de receptores, como lectores de revistas,asistentes a museos, etc, a la par que ser una herramienta en las prácticas didácticasImágenes devenidas en texto, que producirán una memoria semántica sostén delmito revolucionario originario de la nación, registros de la memorable jornada, así elcabildo fue investido de una fuerte carga simbólica, y la plaza, convertida en lugarprivilegiado, escenario de futuros rituales cívicos, y proyección de la ciudad real,ámbito para la presencia del pueblo.Nos proponemos analizar las producciones plásticas, que evocando a Mayo, sedesarrollaron dentro de los límites temporales de las presentes Jornadas Nacionales deHistoria Argentina, en este sentido debemos señalar que la producción de posterior a1930 incluye los siguientes ítemsa) las copias de los óleos del Centenario existentes en el Museo Histórico Nacional enadelante MHN) destinadas instituciones museísticas como el Museo del Cabildo yde la Revolución de Mayo o el Complejo Museográfico “Enrique Udaondo” de laciudad de Lujánb) los nuevos cuadros que rememoraban la Revolución, como los de Léonie Matthis(1883-1952)c) los dibujos y láminas de revistas infantiles como “Billiken”El Museo Histórico Nacional fundado en 1889 por Adolfo P: Carranza con elobjeto de evocar las tradiciones de la Revolución de Mayo y de la Guerra de laIndependencia se había convertido, en la sede ceremonial del patrimonio, sustentadoun discurso histórico museográfico condensado en objetos y cuadros, cuya exhibicióny difusión organizaba un régimen semiótico de vinculaciones simbólicas al legitimarlas argumentacione s sobre el relato de la historia nacional , y definía una topografíamemorial hegemónica.La administración del primitivo coleccionismo intentaba representar una tradiciónnacional y promover una identidad ciudadana, la celebración de centenario exhibía eltriunfo del modelo visionario del 80, y la obra colectiva de una comunidadargentinizada desde orígenes heterogéneos y promovió la apoteosis de una sociedadmoderna y progresista cuya génesis se imaginaba en la revolución de Mayo.Adolfo Carranza se encontró abocado a la tarea de generar un patrimonio artísticosobre los sucesos de Mayo, icono patriótico por excelencia, ejerció la comitencia deacuerdo al historicismo esencialista, en la producción de Pedro Subercasaux , quienrealizara el Cabildo del 22 de Mayo y el retrato de Mariano Moreno, entre otros, estoscuadros cumplirían un fin memorial explícito, en su mayoría de concepción teatral, enlos gestos de los personajes, iluminación y postura , donde los dispositivos de laperspectiva estructuran al conjunto de las pinturas, conduciendo al espectador elpreciado sitio del testigo ideal, que brinda testimonio de la genealogía de la naciónproponiendo una identificación material y espiritual , cuadros que en la suspensiónmuseal se transforman en “verdaderos monumentos”, adquiriendo el valor de lacontemporaneidad. Estas producciones cumplieron ampliamente los fines propuestos, allograr transmitir en las calidades y texturas una experiencia vivida, útil para recapturaral pasado y comprender su significación en el presente.Al funcionar como testimonios mnémicos eficientes fueron elegidos para sercopiados y realizados por el artista pintor Rafael Domingo del Villar, que sedesempeñaba como empleado del MHN, uno de ellos se encuentra en el Museo delCabildo y el otro en el Museo de Luján. En el Archivo y Biblioteca de este Museoencontramos bajo el número de catalogación 3192 una nota de que dice:“CABILDO ABIERTO del 22 de Mayo de 1810, óleo de R del Villar, tela en marco dorado quemide 1,13 m. de alto por 1,43 m. de ancho. Mandado hacer por el que suscribe para donarlo alMuseo. Udaondo. El original está en el Museo Histórico de Buenos Aires y esta es copia hechapor D. Rafael del Villar”En 1942 al crearse el Museo Histórico del Cabildo y de la Revolución de Mayo, aRafael Domingo del Villar se le encomendó la realización de otra copia del óleo “ElCabildo Abierto del 22 de Mayo de 1810” de Pedro Subercaseaux “...el artista pintor delMuseo don Rafael del Villar está dando fin a la copia del gran cuadro de Subercaseaux“Cabildo Abierto del 22 de Mayo de 1810” para la sala destinada a conmemorar dentrode ese Instituto, el gran acontecimiento histórico”. 4A estos debemos agregar que se ha conservado en la Escuela N 3 “Carlos SVernet” de la localidad de Becar una pintura de J. L. Antunes Da Cunha titulada “ElDoctor Passo salva jurídicamente a la Revolución de Mayo”. Esta obra fue donada a laAsociación Cooperadora de la escuela por Don Enrique Rossi y Doña María Maccari deRossi. Los donantes manifestaron “que dicha donación se efectúa con la condición claray aquí expresada, que el citado cuadro, deberá permanecer pura y exclusivamente en ellocal donde funciona o en el futuro llegara a funcionar la mencionada escuela, nopudiendo dársele al mismo otro destino que el ya citado”. La donación fue efectuada el16 de Agosto de 1976. La pintura de Antunes Da Cunha es una copia del óleo de PedroSubercaseaux “El Cabildo Abierto del 22 de Mayo de 1810”...Con un dibujo menoslibre y más esquemático que el de Subercaseaux, podemos decir, que por sucomposición reproduce fielmente el original. Lamentablemente, los rasgos casiinfantiles del dibujo, hacen que las emociones representadas por Subercaseaux, a vecessean difícilmente perceptibles. Antunes Da Cunha tituló a su obra “El doctor Paso salvajurídicamente a la Revolución de Mayo” con lo cual aprehendió uno de los subtemas delóleo de Subercaseuax; a saber, la disertación jurídica de Juan José Paso en el CabildoAbierto del 22 de Mayo. El otro subtema es la actitud dubitativa de Mariano Moreno, esen la interrelación entre ambos subtemas que se construye el tema central de la obra deSubercaseaux: los límites del inicio institucional de la Revolución”.5Entre 1932 y 1939 el MHN editó una serie de láminas del “Cabildo Abierto del 22de Mayo de 1810”, lo interesante del caso es, que el copista que dibujó estas láminas setomó la libertad de introducir algunas modificaciones en el icono de Subercaseaux. Asímientras en el óleo, Juan José Castelli aparece con su mano derecha adelantada, haciaJuan José Paso, en la lámina tiene las manos ocultas por cuanto están detrás de lacintura; la otra modificación consiste en que en la lámina el Obispo Benito Lué y Riegatiene junto a él un familiar que porta un báculo; mientras que en el óleo deSubercaseaux no existe tal detalle. Son cambios significativos; por cuanto, al tener elóleo por base documental la “Historia de la República Argentina” de Vicente FidelLópez, la mano adelantada de Castelli estaría indicando que este introdujo a Paso alcentro de la escena; mientras que la postura rígida que presenta Castelli en la láminaestaría indicando más bien su silencio, después de las argumentaciones del fiscalVillota.En cuanto al báculo del obispo, este sería vá lido en una ceremonia religiosa, perono en una asamblea civil, pero como las láminas fueron hechas después de 1932 nodebemos olvidar que uno de los componentes ideológicos del nacionalismo de los 30 esel catolicismo Más allá de estas cuestiones, lo cierto es que esta lámina ,como copia delóleo de Subercaseaux nos introduce dentro del universo ficcional del copista y de laslibertades que este pudo darse en lo que hace a la reproducción técnica del óleo. Loparadójico del caso reside en que si la reproductibilidad técnica de una obra de arte,rompe con su aura, al decir de Walter Benjamín; en este caso nos encontramos frente auna lámina que si bien lo torna familiar (porque contamos con él en nuestra propiaprivacidad con independencia de la institución museo) por el otro no respeta la “unidaddel mensaje” al modificar aspectos sustanciales de la composición.En lo que respecta a los cuadros de Leonie Mathis se vinculados a la Revoluciónde 1810 forman parte de su serie “Historia de la Plaza de Mayo” que se inicia en laépoca hispano colonial cuando la Plaza Mayor casi no era más que un descampadorodeado por algunas sconstrucciones precarias, prácticamente ranchos. Para LéonieMatthis una pintora de acontecimientos históricos, al no tener la posibilidad de lapercepción directa de esos hechos que el tiempo hizo transcurrir, se encuentra ante lanecesidad de “construir la percepción” por medio de los documentos o testimonios y apartir de los restos materiales de ese pasado que son actuales en la contemporaneidad dela percepción.Así, por ejemplo, el cabildo de Mayo, había sido sucesivamente modificado yfinalmente parcialmente demolido en ocasión de las aperturas de la Avenida de Mayo yde Diagonal Sur. ¿Cómo “ver” el Cabildo de Mayo?: conjugando dos posibilidadesa) los dibujos, acuarelas y litografías del Cabildo, así los trabajos de Carlos Pellegrinib) viendo el Cabildo actual reconstruido por el arquitecto Mario Buschiazzo. Es asícomo una arquitectura casi perdida se torna actual en la producción del pintor. Una delas obras de Léonie es “El 25 de Mayo de 1810”: “El día histórico es pintado por Léonie6con inusual sencillez, la Catedral inconclusa y el pueblo que se acerca al Cabildo paramanifestar su adhesión”. 6El tema de la jornada del 25 de Mayo de 1810 tenía como antecedenteiconográfico el bosquejo a pluma de Vicente Nicolás Cotanda realizado en el últimodecenio del siglo XIX. Consecuentemente las producciones icónicas del 25 de Mayoson sucesivas reelaboraciones de la plástica de fines del siglo XIX.Otro trabajo de Leonie Mathis se es “El pueblo quiere saber de que se trata”: “Elcielo encapotado, los patriotas se informan de los acontecimientos a través de unprotagonista, que desde el balcón les da las últimas noticias. Al fondo se ve la torre deSan Ignacio”. 7 Este óleo nos introduce en un tema clave de las jornadas de Mayo; asaber, el del rol que le cupo al pueblo en la deposición del virrey Baltasar Hidalgo deCisneros. No nos interesa a efectos de este trabajo dilucidar la dimensión popular deMayo, simplemente destacamos que esto formaba parte de la lectura de eseacontecimiento. Este tema también tenía antecedentes en la iconografía de principios desiglo XX por cuanto en el MHN se conserva una fotografía del óleo de Pedro Blanquétitulado “El pueblo quiere saber de lo que se trata”. “No podemos referirnos a la historiade la plaza de Mayo de Leonie sin recordar a su amigo y mecenas Oscar Carbone.El escribano Carbone fue un notable coleccionista y estudioso de nuestra historia,presidió el Instituto Sanmartiniano y el Instituto Mitre (...) Verdadero apoyo paraLeonie, la acompañó en su tarea evocativa brindándole su estímulo y su consejo,además Leonie fue amiga entrañable de su esposa, María Luisa del Pino, quién nosdejara la más cálida semblanza de la artista en un trabajo que publicó Kapeluz en suÁlbum “Evocaciones del Pasado Argentino”, en 1960. Para ellos Leonie realiza en ladécada del cuarenta una serie histórica de la plaza de Mayo. Son trece obras que evocansu historia desde la fundación por Juan de Garay en 1580 hasta fines del siglo XIX. Laserie fue expuesta en la farmacia Franco Inglesa durante el mes de Julio de 1947 con eltítulo de “La Historia de la Patria a través de la Plaza de Mayo...A principios del sigloXIX la construcción de la Recova divide la plaza en dos: bajo el Arco Central desfilaronlos soldados de Beresford camino al fuerte para capitular, tras la gloriosa Reconquistaen 1806. Será desde entonces “La Plaza de la Victoria”, que pronto será escenario deuna nueva jornada gloriosa: el 25 de Mayo de 1810; Leonie pinta el cielo nublado y laplaza con los patriotas que quieren saber “de que se trata”. 8Como vemos la producción de Léonie Matthis siguió los lineamientos de lahistoriografía liberal en cuanto a los acontecimientos de 1810 reforzando sus estudioshistóricos en relación al aspecto edilicio que tendría la Plaza de la Victoria al momentode la Revolución.Donde se van a producir las mayores innovaciones iconográficas es en los dibujosy láminas de las revistas ilustradas destinadas a los niños, como por ejemplo Billiken,tema de reciente inicio, etapa de un análisis integral en la iconografia. Por eso en estepunto nos limitaremos a señalar algunos rasgos generales de estas ilustraciones:a) No se abandonaron los arquetipos fundamentales de la Revolución de Mayo ,lareunión de los revolucionarios en la casa de Rodríguez Peña, el Cabildo Abierto, la Jurade la Junta Gubernativa; temas todos estos que tienen antecedentes en los trabajos dePedro Subercaseaux y Guillermo Da Re; así, por ejemplo, en el número 2105 de“Billiken”, correspondiente al 16 de mayo de 1960 se publica una gran lámina “25 deMayo de 1810” tomada del cuadro de L. Sánchez de la Peña, que es la clásica escenadel pueblo frente al Cabildo un día lluvioso; también reproducciones del óleo deSubercaseaux “El Cabildo Abierto”;b) la revista Billiken. En algunas de estas expresiones plásticas aparecen representadosuno o más gauchos en las jornadas de 1810, y se subraya la participación de losmilitares, ya mediante su representación en los dibujos de los eventos de Mayo , ocomplementando los mismos con imágenes de desfiles militares. Esto nos lleva aconsiderar que si bien las imágenes centrales de Mayo continuaron siendo el Cabildo yla Plaza Mayor, la aparición del gaucho en las jornadas del 22 y del 25 revela en losdibujos la apropiación plástica que los nacionalistas hicieron de este sector socialconvertido en una manifestación de la “esencia nacional”. Si bien es cierto que elgaucho nunca ocupa un lugar central en los relatos de los dibujos si resulta significativasu presencia cuando en la Iconografía del Centenario se encontraba en ausencia. Encuanto al rol de los militares, si bien reconoce antecedentes en las expresiones plásticastradicionales, el subrayar el juramento de Cornelio Saavedra, permite relacionar laimagen con la presencia política del ejército después de 1930. Otra particularidadsignificativa de los dibujos de Mayo es la presencia de mujeres de la elite en la jornadadel 25, lo que más allá de su invalidez histórica, resulta significativo en el abordaje delvalor de la familia.Desde los años 30 comienzan a aparecer en la misma revista dibujos, alusivos al25 de Mayo por la noche, después del triunfo de la revolución donde el pueblo bailabafestejando el nacimiento de la patria; o la presencia de uno o más gauchos en lasjornadas de 1810 o culminando la serie de láminas alusivas a la Revolución de Mayo,con un dibujo contemporáneo cuyo tema es un desfile militar. Así tenemos en “ElDesfile del Ejército en el Aniversario Patrio” un dibujo donde el primer plano estáocupado por un abanderado con enseña de guerra, los colores de los uniformes sonchaqueta azul, pantalón y cinturón blanco, gorros blancos con viseras negras y hacia elfondo un parque y el pueblo aclamando el desfile.Pensamos que, sin llegar a modificar radicalmente los imaginarios visuales deMayo se introducen sutilmente nuevos componentes icónicos (el desfile militar, elgaucho y la mujer) que no estaban presentes en la iconografía tradicional. y esto debeser vinculado al nacionalismo de los treinta:a) el desfile militar que cierra la serie de dibujos destinados a evocar a Mayo traduce enicono la fuerte presencia del ejército después del golpe de estado de 1930;b) la visualización de gauchos en las jornadas de 1810 (en abierta contradicción con elacontecimiento histórico real) no hace sino expresar el proceso de transfiguración delgaucho en esencia de la nación frente al cosmopolitismo producido por la graninmigración europeac) la presencia de la mujer expresaba la conversión de Mayo en una fiesta familiar. Esimportante tener en cuenta que si bien no hubo bailes y festejos en ocasión de la jornadadel 25 de mayo de 1810, si los hubo en las Fiestas Mayas posteriores, como bien loseñala Juan Manuel Berutti en sus “Memorias Curiosas”. Así se afirmaban los valoresdel ejército, la familia, y la esencia “gaucha” como componentes ideológicos centralesde la nacionalidad.9Nos encontramos frente a una operatoria fuertemente ideológica tendiente aidentificar al ejército de los 30 con la Revolución de Mayo, que posteriormente Marfanypensará como un Pronunciamiento Militar; reforzar a la familia como célula básica de lasociedad burguesa, pasando por alto los componentes reales de las familias hacia laépoca de la Revolución, particularmente en sus sectores populares, en los que la guerrade la independencia primero y las guerras civiles después producirían una disparidad enlas relaciones varones – mujeres en edad de vínculos amorosos y reproducción sexual.Y por último el gaucho que aparece como el portador de una “esencia” totalmentedivorciada del gaucho real ,objeto de levas, coerciones laborales, y protagonista demontoneras.En la edición correspond iente a mayo de 1938 Billiken introducía una serie deilustraciones:a) La sociedad de los Siete: con retratos de Juan José Paso, Manuel Alberti, AgustínDonado, Juan José Castelli, Hipólito Vieytes, Nicolás Rodríguez Peña y ManuelBelgrano; b) 23 de Mayo de 1810: En este día, una compañía de patricios acompaña aun pregonero, que lee un bando al pueblo comunicándole que el Virrey Cisneros hacesado en su mando, según se resolvió en el célebre Cabildo Abierto del 22;c) French y Berutti: En aquellas agitadas horas de mayo, cuando los ilustres hombres dela revolución en apasionadas discusiones defendían en el Cabildo nuestra libertad eindependencia, dos patriotas, French y Berutti, en un momento de verdadero entusiasmorepartían cintas blancas y celestes a todos los criollos, que aguardaban con impaciencialas resoluciones del Cabildo, al fondo en forma de paisaje, se observa gran parte deledificio del Cabildo, a la derecha una apenas esbozada pared en la que se destaca unfarol, a la izquierda una casa con balcón. En la escena un grupo de hombres con cintascelestes y blancas, tres de ellos con paraguas, los hombres visten pantalones, casaca,camisas con cuello alto y galeras en un día lluvioso.d) 25 de Mayo de 1810: De la muchedumbre congregada frente al Cabildo surge la fraseque se hizo histórica: “El pueblo quiere saber de que se trata”, en esta oportunidad, elcabildo está dibujado con cabildantes en el balcón. En la Plaza no solo hombres sinotambién mujeres, una se destaca en un primer plano en el extremo inferior derecho yjunto a ella un niño. En el otro extremo un gaucho de perfil y medio cuerpo, muchoshombres y mujeres tienen paraguas, día lluvioso y en el cielo se conforma una banderaceleste y blanca.e) 25 de Mayo de 1810: Instante solemne en que los miembros de la Primera Juntaprestan juramento: un cabildante delante del estrado y ante este arrodillado Saavedra,detrás Moreno arrodillado con la mano derecha sobre el hombro de Saavedra,inclinándose, detrás, Belgrano. Parados Paso, Alberdi y Azcuénaga. Saavedra pone lamano en los Santos Evangelios, viste uniforme de patricio y otros personajes llevancalzones.f) 25 de Mayo de 1810: La noche del 25, el pueblo, lleno de entusiasmo, festeja conbailes y canciones el triunfo de la Revolución. Todos lucían cintas blancas y celestes,orgullosos de llevar el símbolo de la Patria que recién nacía, hacia el fondo una casa conparedes blancas, tejado a dos vertientes, rejas voladas y tres pequeños balcones, en elbaile en el que participan numerosas parejas; todos estos dibujos fueron realizados porArístides Rechail.Pensamos que nos encontramos frente a una iconografía, que sutil, peroinsistentemente adiciona a los valores de mayo las ideas dominantes en la dirigenciaconservadora usurpadora del poder del estado en 1930. Si en la iconografía delCentenario los principales exponentes habían sido acontecimientos relacionados con laesfera de lo político, de la sociedad civil, donde lo militar en todo caso, estaba inscriptodentro de un movimiento de más amplias proporciones, en esta resignificación losdibujos de desfiles militares intentan construir una continuidad entre las milicias criollasy el ejército protagonista de un golpe de estado, cuya autopercepción lo definía comocustodio de las “tradiciones de la nación”. Es no solo un verse a si mismo, no solo unaidea hacia la interioridad de la corporación militar, sino, fundamentalmente un mensajea transmitir a la sociedad civil; más aún, a los niños que como lectores de “Billiken”consumen esas imágenes. Siguiendo el pensamiento de Leopoldo Lugones “La hora dela espada” había llegado también a las imágenes de Mayo. Los bailes con que el pueblofesteja el 25 de mayo plantean una interesante contraposición. Sabido es que las FiestasMayas en el Buenos Aires criollo fueron fiestas populares: juegos, fuegos artificiales,carreras, arquitecturas efímeras que engalanaban la Plaza de la Victoria, etc; pero estadimensión popular de las Fiestas Mayas, tal como lo señala Lía Bertoni, se perdieron enla sociedad aluvial donde las conmemoraciones de Mayo se plasmaron en rituales,fundamentalmente en el Te Deum y el desfile militar.Lo popular ha sido sustituido por lo oficial, por la organización estatal de lafestividad. ¿Cómo explicar entonces la imagen de los bailes por la noche del 25? ¿Eranacaso un rescate iconográfico de uno de los aspectos de la dimensión popular de lasFiestas Mayas del Buenos Aires criollo? Sería esta una respuesta posible; peropensamos que no es la más adecuada. El nacionalismo de los treinta reivindicará comouna las “formas naturales” de la organización social a la familia, cuya definición esta acargo de la iglesia católica. Tenemos entonces al ejército, la familia, el gaucho como eltrípode sobre el que pretende asentarse el nuevo imaginario de mayo. Desde ya que elgaucho, no como sujeto social activo (al que la elite combatió y controló) en el sigloXIX sino como un ideal estereotipado, como una imagen desprovista de sus contenidosreales , y asociada, como si fuese una especie de logo a los acontecimientos de mayo.Cierto es que los gauchos nunca son centrales en estas imágenes, y queplásticamente podrían pensarse como una “marca de autor” en las mismas, peroindependientemente de ello, el gaucho por oposición al gringo (y este proceso esanterior a 1930) pasó a ser la “esencia de la nación” y expresión de una ruralidadapacible e incontaminada.Consideramos que un análisis detallado de las imágenes de mayo que circulabanen las revistas ilustradas, no solo infantiles, contribuirá a comprender como seimaginaban mayo los amplios y diversos sectores sociales que leían esas revistas. No setrata simplemente que una esfera del consumo en la plástica, resultará más relevante quela esfera de la producción, ya que es, en los consejos editoriales de estas revistas seseleccionan las imágenes que habrían de publicarse y difundirse. adquiriendo improntala dimensión política de la imagen.Sea o no el arte reducible a propaganda política estos dibujos llevan una improntaideológica que manifiesta los valores, principios e ideas que la elite aspiraba ainternalizar en la conciencia social. Es cierto que toda estética es una estética ideológicao para expresarnos con otras palabras siempre hay ideología en el arte, pero loimportante es ser conciente de quienes, porque y para que producen estas imágenes,jamás neutras.Después de haber estudiado la iconografía del centenario y sin negar su improntavisual en el imaginario social de 1810, consideramos, que un atento análisis a lasproducciones graficas y los tratamientos en noticieros permitirá ampliar el espectro, nosolo de imágenes circulantes, sino lo que aun es más importante desentrañar a lasimplicaciones ideológicas subyacen en la conceptualización de los hechos y cuálesactores sociales son seleccionados para su representación en la imagen. Y no se tratasolo de una transposición sino de un conjunto de estrategias de difusión y construcciónde un imaginario, de una percepción del pasado y como este interactúa con el presente.

Integrantes del Primer Gobierno Patrio

Fue el primer gobierno patrio. La organización de una Nación libre e independiente estaba aún muy lejana, pero la formación de la Primera Junta el 25 de mayo de 1810 era el inicio del camino.
PresidenteCornelio Saavedra
SecretarioMariano Moreno


SecretarioJuan José Paso







Vocal Juan José Castelli
Vocal Domingo Matheu

Vocal Manuel Alberti
Vocal Juan Larrea


Vocal Miguel de Azcuénaga

Vocal Manuel Belgrano